


Residentes
Para el Profesor Jaime Planas, la formación de jóvenes médicos fue siempre una prioridad. Al diseñar la Clínica Planas, pionera como clínica monográfica de cirugía plástica y estética, creó una residencia con capacidad para cinco médicos en formación.


Con el objetivo de garantizar la continuidad de esta labor más allá de su propia vida, creó posteriormente la Fundación Jaime Planas, a la que dotó de recursos para sostener la formación de residentes y donó su prestigiosa biblioteca de cirugía plástica, considerada durante décadas una de las más importantes de Europa.


Desde entonces, centenares de médicos han pasado por la Fundación, dando continuidad a su vocación de compartir conocimiento y formar a nuevas generaciones de cirujanos plásticos.







Manifesto
¿Por qué existimos?
La respuesta parece evidente. Para tratar pacientes. Pero es insuficiente. Porque un paciente puede ser tratado por un gran profesional. Nuestra casa tiene una razón mucho más poderosa. Que ese paciente reciba la mejor atención posible independientemente de quién le atienda.
Nuestra clínica es un lugar donde el conocimiento circula con tanta libertad que cualquier profesional puede seguir creciendo. Porque cuando el conocimiento deja de moverse, la medicina deja de avanzar.
Y cuando la medicina deja de avanzar, el paciente deja de ser el centro, aunque todos digan que lo es. Nuestra casa no se construye alrededor del talento. Se construye alrededor del aprendizaje. No importa quién descubra una técnica. Importa que nadie tenga que volver a descubrirla desde cero.
No importa quién resuelva un problema. Importa que esa solución pase a formar parte de la inteligencia colectiva de la organización.
Nuestra razón de existir consiste en impedir que el conocimiento se pierda.
Ese es nuestro verdadero patrimonio. No un edificio en Barcelona. No una marca.
Somos conocimiento que mejora cada vez que cambia de manos. Trabajamos para personas que todavía no conocemos. Para profesionales que aún no han nacido. Y para pacientes que nunca llegarán a saber quién tomó las decisiones que terminaron mejorando sus vidas.
Ese es el trabajo silencioso de nuestra casa. Construir continuidad. Porque una cirugía puede durar seis horas. Una consulta, treinta minutos. Nuestra forma de entender la medicina, más de medio siglo.




